¿Por qué trabajar con un centro de negocios?

  |   Blog

Para un empresario, trabajar con un centro de negocios significa tener acceso a una serie de servicios que van desde el alquiler de despachos hasta la domiciliación fiscal, y que le permiten ahorrar costes a la vez que mejorar su imagen ante sus clientes.

Estos centros ofrecen, además de sus servicios, la posibilidad de ampliar redes de contactos y establecer sinergias a través de los espacios comunes y la cercanía de otras empresas.

Oficinas totalmente equipadas

Una de las principales ventajas de contratar los servicios de un centro de negocios es disponer de oficinas y despachos con todo el equipamiento necesario para empezar a trabajar desde el primer día.

El alquiler de oficinas y despachos libera al empresario de la inversión en tiempo y dinero que supone equipar los espacios de trabajo, tanto por lo que se refiere al mobiliario de oficina como también a la tecnología.

Al integrarse en un centro de negocios, el emprendedor podrá disponer de multitud de equipos audiovisuales siempre actualizados y en perfecto estado, sin necesidad de adquirirlos ni preocuparse por su mantenimiento y renovación. Ello incluye proyectores, pantallas y ordenadores, pero también máquinas de reprografía, faxes, etc.

Sin embargo, más allá del equipamiento propio de una oficina, trabajar con un centro de negocios significa también poder olvidarse de contratar servicios auxiliares como, por ejemplo, el servicio de limpieza, de soporte técnico, de reprografía, así como los suministros de materiales fungibles o la climatización.

 

Una ubicación única

Establecerse en una de las principales arterias de una ciudad o en su mismo corazón financiero, no es fácil si se intenta en solitario, debido no solo a los costes que supone sino también a la escasa disponibilidad de espacios.

Sin embargo, los mejores centros de negocios suelen estar ubicados en localizaciones privilegiadas, en edificios céntricos, modernos y adaptados a las necesidades de los empresarios. Elegir un centro de negocios de este tipo repercutirá inmediatamente en la imagen que nuestros clientes tengan de nosotros y en nuestra propia capacidad para desarrollar la actividad de la empresa en las mejores condiciones.

Además, los centros de negocios suelen proporcionar también el servicio de domiciliación fiscal y comercial junto con la gestión de correspondencia y paquetería. De este modo, todos nuestros clientes –y no solo los que nos visiten presencialmente- asociarán nuestra empresa con la ubicación del centro de negocios y de ahí la importancia de elegir uno con una localización céntrica, elegante, que proyecte una imagen de solvencia y formalidad.

 

Espacio para atender a los clientes

Los centros de negocios cuentan normalmente con amplias zonas de descanso, con salas de reunión modernas y con aulas de formación totalmente equipadas, de modo que las empresas que optan por sus servicios disponen de multitud de espacios en los que acoger a sus clientes, a diferencia de lo que ocurre cuando se alquila un despacho tradicional.

En ese sentido, es importante que cuando contratemos el uso de despachos en un centro de negocios averigüemos si dicho servicio incluye también el uso de salas de reunión y/o de formación, y en qué condiciones lo hace. Algunos centros disponen incluso de posibilidades de aparcamiento en el mismo centro o en zonas cercanas.

Además de estos espacios de trabajo, los centros de negocios suelen ofrecer también servicios de recepción y atención que redondearán la imagen de profesionalidad que queremos ofrecer a nuestros clientes.

 

Atención telefónica

Otra ventaja de trabajar con un centro de negocios es la posibilidad de contratar servicios de recepción, atención y desvío de llamadas que le suponen al empresario múltiples beneficios. De entrada, la garantía de no perder ninguna llamada, pero también la posibilidad de ofrecer a los clientes un servicio de una calidad muy superior al que podríamos proporcionarle en solitario: amplios horarios de atención telefónica con número de teléfono propio, servicio multilingüe, etc.

Además del servicio de atención telefónica, los centros de negocios pueden proporcionar servicios de soporte administrativo y de gestión de correspondencia y paquetería. El conjunto de dichos servicios suele reunirse bajo el concepto de secretaría u oficina virtual.

 

Flexibilidad

A diferencia de lo que ocurre al alquilar un despacho tradicional, cuando trabajamos con un centro de negocios estamos concertando servicios y no estableciendo contratos de arrendamiento. Ello comporta múltiples ventajas como, por ejemplo, la flexibilidad.

Los contratos con centros de negocios se suelen establecer por períodos de un año, aunque en ocasiones, los centros permiten incluso el uso de despachos por horas, días y meses.

Por otra parte, sus servicios se pueden ir adaptando a las necesidades de la empresa en cada momento: por ejemplo, es posible que, durante un período de tiempo, necesitemos muchas horas en salas de reunión mientras que, en otros momentos, nos bastará con un reducido cupo de horas.

 

Redes de contactos

Uno de los mayores atractivos de trabajar con un centro de negocios es, precisamente, algo que no se puede contratar, pero sin lo cual prácticamente ninguna empresa logra sobrevivir: la posibilidad de ampliar y mejorar su red de contactos.

En los centros de negocios, la cercanía de otras empresas y profesionales genera sinergias que, de otro modo, serían muy difíciles de establecer.

Los espacios comunes facilitan el conocimiento, el apoyo y el intercambio de ideas, y actúan finalmente como espacios de networking espontáneos que todo emprendedor debe saber valorar y aprovechar.

En general, el trabajo en un centro de negocios tiene enormes beneficios en términos de imagen, de disponibilidad de espacios, de acceso a tecnología punta y, sobre todo, en reducción de inversiones iniciales, de costes fijos y de burocracia y quebraderos de cabeza.

Share on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterShare on LinkedInEmail this to someone