Cena de Navidad en tiempos de COVID19: alternativas para no perder la tradición

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La pandemia de coronavirus ha cambiado nuestras rutinas en todos los ámbitos de la vida, y especialmente, en el ámbito laboral. Su impacto ha llegado a la organización de las oficinas pero también a tradiciones tan arraigadas como la cena navideña de empresa.

Una cena de empresa distinta

En estas fechas, la mayoría de empresas organizaban cenas navideñas para sus empleados, ya fuera para toda la organización o bien por departamentos.

Cada año, la cena de empresa era un evento esperado con ilusión por algunos y, a la vez, aborrecido por otros, pero sin duda era uno de los eventos más destacados del año en la vida de una organización.

Por eso, a pesar de las restricciones a las que la pandemia nos obliga, muchas empresas han optado por soluciones imaginativas que permitan mantener la celebración, aunque sea en un formato nuevo y distinto.

En ese sentido, los encuentros virtuales son seguramente la alternativa preferida para reunir a todo el equipo, aunque sea cada uno desde su casa.

Por ese motivo muchas empresas hosteleras ofrecen sus menús navideños con servicio de entrega a domicilio, de modo que todos los empleados puedan recibir, a la vez, su menú o su tentempié y compartir un rato de forma virtual. La videoconferencia permite, además, incorporar dinámicas que amenicen el encuentro como sorteos, juegos, concursos, escape room virtuales, etc.

Regalos en lugar de cenas

Otra opción es obsequiar a los trabajadores con algún regalo especial, para que puedan sentir que forman parte de un equipo, aunque estén teletrabajando o se queden sin celebración de navidad.

En este caso, las posibilidades son casi infinitas: desde objetos de regalo customizados con el logo de la empresa hasta cestas navideñas o dispositivos electrónicos, etc.

El amigo invisible y virtual

Otra tradición muy extendida en los equipos de trabajo es la organización del “amigo invisible”, con el que los empleados obsequian con un regalo a un compañero sin revelar su identidad hasta el último momento.

En muchas empresas se combina el teletrabajo con la presencialidad, de modo que los empleados pueden ir dejando sus regalos en los puestos de trabajo de los compañeros.

Sin embargo, de este modo se pierde el momento de abrir juntos todos los regalos e ir descubriendo quién es el amigo invisible de cada uno. Por ello, muchos departamentos optan por crear una reunión online dedicada a la apertura de regalos ante la cámara o, incluso, aprovechar el encuentro de la cena virtual para el evento.

Oficinas adaptadas y seguras

Aunque la presencialidad sea reducida, algunas empresas tienen la ventaja de contar con instalaciones bien acondicionadas, con protocolos y medidas de seguridad óptimas que les permiten acoger empleados de forma presencial. Algunas, incluso disponen de amplios espacios exteriores donde poder hacer reducidos encuentros, con todas las medidas de seguridad y así poder, al menos, hacer algún breve discurso o felicitar las fiestas en directo.

La pandemia, en cualquier caso, ha puesto de manifiesto la importancia de las instalaciones en las que ubicamos nuestros negocios.

Espacios amplios, medidas de seguridad e higiene y, sobre todo, una rápida capacidad de adaptación a cualquier reto que surja deben ser elementos imprescindibles a la hora de valorar donde situar nuestra oficina o despacho en la nueva normalidad.