¿Cómo saber si debo apostar por mi idea?

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Todo emprendedor se ha enfrentado alguna vez a la pregunta sobre si su idea de negocio será viable o no: si será de verdad una buena idea, si es el momento adecuado, si los recursos disponibles serán suficientes… En definitiva, ¿cómo saber si una idea tiene posibilidades de convertirse en un proyecto de éxito?

Una idea motivadora y coherente

Convertir una idea de negocio en un proyecto viable es un ejercicio que requiere mucha dedicación, tiempo, dinero y, sobre todo, energías.

Por eso, antes que nada, debemos plantearnos si nuestra idea de negocio nos motiva lo suficiente y si está alineada con nuestra forma de ser, de pensar y de vivir.

Una idea puede parecernos muy atractiva o muy viable, pero si no nos sentimos lo bastante cómodos con ella, todo el proceso se complicará sin ninguna duda. Una idea coherente con nosotros mismos tampoco es una garantía de éxito, pero sí puede allanarnos el camino, al menos en cuanto a energías y dedicación se refiere.

Asesoría profesional y formación

El conocimiento nunca está de más, lo cual es especialmente cierto cuando nos enfrentamos al reto de levantar un negocio a partir de nuestra primera idea. Debemos poder absorber de nuestro alrededor todos los consejos, experiencias e ideas susceptibles de impulsar nuestro proyecto.

Por eso, una vez estemos seguros de querer invertir tiempo, dinero y energías en nuestra idea de negocio, tendremos que considerar pedir apoyo profesional que nos ayude a crear nuestro plan de empresa.

Existe, incluso, la posibilidad de acudir a empresarios senior que, de forma voluntaria o remunerada, pueden ayudarnos a construir nuestra estrategia, a buscar financiación y, en definitiva, a dar nuestros primeros pasos. Otra opción es buscar formación adecuada para emprendedores, especialmente si no tenemos experiencias empresariales previas.

Elaborar un plan de empresa

La asesoría, la formación y nuestros propios conocimientos e investigación deben servirnos para fijar nuestros objetivos y nuestra estrategia, a conocer a nuestro público objetivo y a nuestra competencia, etc.

Como en cualquier otro proyecto, es imprescindible planificar y huir de la improvisación. Por eso, el primer paso será elaborar un buen plan de empresa que nos sirva de hoja de ruta para lanzar nuestra empresa.

¿Oficina en casa, alquiler de oficina o business center?

La ubicación de la oficina es uno de los primeros planteamientos a la hora de poner en marcha un negocio.

Algunos emprendedores optan por el trabajo desde casa en los primeros momentos, aunque esta no suele ser la mejor elección, excepto en ocasiones muy concretas. La oficina en casa puede tener sentido para aquellos profesionales que, realmente, tengan muy poco trabajo de oficina, pero eso, a la larga, no suele ser habitual.

Aunque realmente sea una elección económica, suele resultar muy incómoda no solamente porque se acaban mezclando los ámbitos profesional y personal, sino porque no disponemos de espacio para recibir a nuestras visitas, con el perjuicio que eso supone para nuestra imagen.

En el otro extremo, alquilar una oficina tradicional seguramente es un coste muy elevado, especialmente cuando no estamos seguros de las necesidades reales que tendrá nuestra empresa.

Los business center ofrecen una alternativa más actual y flexible que la oficina tradicional, por cuanto no se dedican al mero alquilar espacios sino a ofrecer servicios profesionales para empresas. En un business center, se paga únicamente por lo que se usa de modo que podremos ir adaptando el espacio contratado en función de las necesidades de la empresa a lo largo del tiempo.

Sin embargo, lo que es más importante para los nuevos emprendedores es que los business center permiten empezar a trabajar desde el primer día en un espacio bien equipado y acondicionado. Con ello, nos ahorraremos no solo el gasto de montar desde cero una oficina, sino que, además, podremos acceder a servicios de alta calidad que, de otro modo, seguramente no podríamos poner en marcha: salas de reunión, salas de formación, reprografía, servicio de recepción, atención telefónica multilingüe, …

Además, las oficinas de los centros de negocios están totalmente equipadas, con dispositivos actualizados y con todo el soporte técnico que podamos necesitar.

Instalarse en un centro de negocios nos permitirá, en definitiva, empezar con buen pie, sin gastos superfluos y contando con un apoyo profesional que tendrá efectos positivos para nuestra imagen, para nuestra forma de trabajar y, por lo tanto, para el impulso de nuestro proyecto.

 

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