Encuestas de clima laboral

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Un buen clima laboral dentro de cualquier empresa es un indicador de la buena salud de la organización y, por lo que respecta a los empleados, es un elemento clave para su satisfacción, para la retención del talento y para la reducción del estrés y el absentismo.

¿Qué es el clima laboral?

Existen múltiples definiciones del término, como aquella que lo define como el conjunto de cualidades, atributos o propiedades relativamente permanentes de un ambiente de trabajo concreto que son percibidas, sentidas o experimentadas por las personas que componen la organización empresarial y que influyen sobre su conducta.

Se trata de un concepto multidimensional afectado por elementos que tienen que ver con la empresa y otros que dependen más directamente del trabajador.

Sobre el clima laboral influyen desde las políticas de recursos humanos de la empresa o el estilo de liderazgo que adoptan sus directivos hasta la equidad salarial, las relaciones interpersonales dentro del equipo, los horarios, etc.

El clima laboral tiene relación directa con la productividad de la empresa y, a la vez, es uno de los elementos que más valoran los profesionales a la hora de buscar trabajo o permanecer en una empresa. En ese sentido, está directamente vinculado a la gestión y retención del talento.

¿Cómo medir el clima laboral?

El análisis del clima laboral es una tarea profundamente compleja que deben abordar los departamentos de recursos humanos con el impulso y apoyo de los equipos directivos. Sin embargo, uno de los instrumentos que más comunes dentro del proceso es la encuesta de clima laboral.

Con ella, se intenta recopilar las opiniones de las personas trabajadoras de forma directa, mediante una encuesta generalmente electrónica y que, en cualquier caso, debe ser anónima para garantizar la fiabilidad de sus resultados.

Las encuestas de clima laboral pueden abordar dimensiones distintas, como el liderazgo, el entorno de trabajo, la formación interna, la política salarial, las expectativas del trabajador, etc.

Sin embargo, algo que a veces las empresas no tienen en cuenta es que la evaluación del clima laboral no debería limitarse a una acción concreta y puntual, sino que debería formar parte de una visión estratégica y, por tanto, convertirse en un proceso de evaluación continua. Solo así podremos conocer tendencias y adelantarnos a problemas y actuar antes de que sea demasiado tarde.

El análisis de resultados

Las encuestas de clima laboral no deben ser, por lo tanto, acciones aisladas. Además, deben analizarse sus resultados con detenimiento y, siempre que sea posible, presentarlos a los propios trabajadores, como un ejercicio de transparencia respecto a los equipos de trabajo.

Si hemos definido bien nuestros objetivos a la hora de generar la encuesta y hemos logrado recoger la información necesaria, seguramente podremos extraer necesidades no resueltas de nuestros trabajadores, expectativas no cubiertas, o problemas de comunicación o de cualquier otra índole.

Es importante, entonces, que emprendamos acciones para paliarlos o resolverlos. De otro modo, solo tendremos el diagnóstico, pero no habremos hecho nada para atajar el problema o para mejorar el clima laboral.

Por todo ello, el departamento de recursos humanos que defina el proyecto de mejora del clima laboral debe contar con la confianza, la complicidad y el apoyo de los equipos directivos.

Se recomienda especialmente emprender procesos de análisis del clima laboral en momentos de inestabilidad. En ese sentido, señala Randstad que, a raíz de la crisis sanitaria del coronavirus que estamos sufriendo, es muy necesario monitorizar el clima laboral de la organización para entender los temores de sus trabajadores, sus expectativas e incertidumbres y poder, así, tener una reacción rápida ante la irrupción de cualquier situación negativa para el conjunto de la empresa.