Espacios de trabajo que fomentan la creatividad

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Cada empresa tiene su propia personalidad, su cultura empresarial, que determinará las relaciones internas, la forma de comunicarse y, también, el tipo de espacio de trabajo que mejor se le adapte.

Ello quiere decir que no existe un tipo de espacio que valga para cualquier empresa, sino que cada una tendrá que valorar cómo debe organizar sus espacios de trabajo según su propia idiosincrasia.

La comodidad, ante todo

Por más innovador que sea, un espacio de trabajo debe garantizar sobre todo la comodidad de los profesionales que va a alojar. Por ello, debemos asegurar, por ejemplo, una buena iluminación, mobiliario de calidad, una climatización adecuada, etc.

En general, cuando optamos por alquilar oficinas alojadas en centros de negocios, todos estos aspectos ya se han contemplado en la configuración del edificio y podemos contar con que los espacios ya disponen de los equipamientos e infraestructuras indispensables para asegurar la comodidad de los trabajadores.

Lo mismo ocurre con los equipos informáticos: son las principales herramientas de trabajo en una oficina y por ello debemos garantizar que los profesionales van a disponer de equipos totalmente actualizados y con el software necesario para llevar a cabo sus tareas.

Al alquilar un despacho u oficina en un business center, se suelen incluir todos aquellos servicios que permiten al cliente empezar a trabajar desde el primer día, como el uso de internet, de máquinas de reprografía, la atención de llamadas, la limpieza, la climatización, etc.

Fomentar la colaboración

Los nuevos espacios de trabajo buscan, en general, favorecer la colaboración entre personas de distintas áreas para potenciar el intercambio de ideas y formas de ver el trabajo. Por ello, muchas empresas optan por el open space, por despachos compartidos o por cualquier otra modalidad que implique compartir espacio de trabajo sin barreras que pongan freno a la interacción entre profesionales.

Sin embargo, también es recomendable prever espacios más aislados para aquellas ocasiones en que las tareas requieran un nivel especial de concentración o una cierta privacidad. En ese sentido, no pocas empresas emplean lo que se conoce como silent room, espacios cerrados, concebidos para el trabajo individual.

Espacios de ocio y descanso

Tan importante como tener espacios de privacidad y espacios abiertos, es poder disponer de espacios de relax e incluso de ocio. Las áreas lúdicas y de descanso favorecen la comunicación e interacciones informales entre los trabajadores, reforzando la idea del trabajo colaborativo y de la oficina como espacio de intercambio de ideas.

Si es posible, los trabajadores deberían poder acceder a espacios exteriores, de forma directa, sin necesidad de salir a la calle. Dichos espacios permiten desconectar de la jornada laboral y relajarse conversando con compañeros, pero ofrece además una oportunidad perfecta para organizar eventos orientados a fomentar la relación con nuestros clientes los clientes.

En resumen, para generar un espacio de trabajo creativo debemos huir de las divisiones clásicas de los espacios de trabajo y pensar en cuál es el espacio que mejor se adapta a nuestra organización.

Para contribuir al intercambio de ideas entre profesionales, es bueno pensar en dividir el espacio no tanto por departamentos o funciones sino según el uso que se le vaya a dar: espacios de reunión, espacios de ocio, espacios de trabajo colectivo, espacios de trabajo individual, etc.

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