La importancia del calendario laboral

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Más allá de la obligación legal, la elaboración del calendario laboral permite ordenar el tiempo de trabajo y evitar problemas de organización.

¿Qué es el calendario laboral?

El Estatuto de los Trabajadores define el calendario laboral como el “documento elaborado por la empresa en el que quedan reflejados los días anuales de trabajo, los festivos, los de descanso y el período de vacaciones, así como el número de horas de trabajo que corresponde a cada jornada laboral”.

El calendario deberá, además, exponerse en un lugar visible de cada centro de trabajo. Dicho calendario contiene los días de trabajo y festivos, así como los descansos semanales, de acuerdo con la normativa vigente. Cabe recordar, en ese sentido, que los días festivos se fijan anualmente y tienen carácter retribuido y no recuperable.

Vacaciones y puentes: ¿Cómo nos organizamos?

Los trabajadores deben conocer con al menos dos meses de antelación las fechas que les corresponden para su periodo vacacional. Sin embargo, cuanto antes se disponga del calendario de organización de vacaciones y puentes, menos conflictos se generarán dentro de los equipos de trabajo.

La empresa debe tener claro cómo debe organizarse el trabajo y eso conlleva, por ejemplo, conocer qué puestos de trabajo deben estar siempre cubiertos por algún profesional o en qué momentos del año se acumula mayor carga de trabajo. Del mismo modo, la empresa también debe conocer la jornada anual de cada trabajador y los periodos de menor actividad, en los que la coincidencia de trabajadores con días de vacaciones no supondría mayores inconvenientes.

Si, además, la empresa ha sabido mantener un buen clima laboral, ello ayudará, sin duda, a llegar a acuerdos rápidamente dentro de cada departamento respecto al reparto de vacaciones y días festivos.

En cualquier caso, siempre es recomendable combinar la antelación en el pacto de los días festivos con una cierta flexibilidad, que dé margen al trabajador para eventuales cambios que pudieran surgir durante el año, siempre que no supusieran modificaciones sustanciales en lo pactado.

¿Y el teletrabajo?

Es habitual que muchas empresas faciliten algunas horas de teletrabajo a la semana. A menudo, el número de horas pactado ni siquiera alcanza lo previsto en la Ley del teletrabajo. Sin embargo, las empresas suelen acordar con los trabajadores cuándo se van a producir estas horas de teletrabajo y garantizan que, dentro de cada departamento, los equipos de trabajo se coordinen para cubrir la presencialidad mínima que exija cada actividad.

Una vez más, es necesario partir de un conocimiento claro de las necesidades tanto de la actividad como de los trabajadores, así como basarse en la mutua confianza y en la flexibilidad, en aras de un mejor ambiente de trabajo.

Con una buena organización anual, podremos saber también con exactitud qué necesidades vamos a tener en cuanto a espacios de trabajo en la oficina, algo que es muy importante para las empresas ubicadas en centros de negocios dado que contratan su espacio en función de sus necesidades reales y, de esta forma, pagan solo por lo que realmente usan.

En los centros de negocios, las empresas no quedan sujetas a un alquiler tradicional, sino que contratan oficinas y espacios de trabajo según sus propias necesidades con la ventaja de contar con una alta flexibilidad y adaptabilidad a las variaciones que puedan experimentar dichas necesidades.