¿Puestos de trabajo flexibles o despachos tradicionales?

  |   Blog

Con la evolución de los espacios de coworking, cada vez son más los emprendedores que se plantean la posibilidad de establecerse en oficinas cuyos puestos de trabajo sean flexibles, es decir, que no estén asignados a un trabajador en concreto, sino que pueden ser usados por varias personas en distintos días o franjas horarias.

¿Por qué un puesto de trabajo flexible?

Cada vez es más evidente que la productividad no va ligada al número de horas que un trabajador pasa en su oficina.

La oficina tradicional tampoco es ya un lugar imprescindible: los actuales dispositivos móviles y ordenadores portátiles, así como las aplicaciones de almacenaje en la nube nos permiten trasladar nuestro trabajo a casi cualquier lugar, con solo tener una conexión a internet.

Con ello, podemos racionalizar los horarios de trabajo, optimizar la organización de nuestras tareas, reducir desplazamientos poco útiles y, de forma colateral, aumentar la conciliación de la vida laboral y familiar.

Por ello, si estamos pensando en alquilar oficinas y despachos, debemos plantearnos bien todas las opciones. Optar por alquilar un despacho compartido o una solución del tipo coworking, puede reportarnos no solo un ahorro económico y de infraestructuras sino múltiples otras ventajas como, por ejemplo, mayor interactividad entre personas de departamentos distintos o, incluso, de distintas empresas.

En cualquier caso, los puestos de trabajo flexibles están pensados, sobre todo, para los trabajadores con alta movilidad que, probablemente, terminan dejando su puesto desierto durante amplias franjas de tiempo.

En cambio, puede que esta fórmula no se adapte tan bien a trabajadores con horarios y tareas más estables, o aquellos que trabajan con archivos físicos o requieren trabajar en condiciones de cierta confidencialidad.

¿Dónde encontrar despachos compartidos?

La emergencia de estas nuevas formas de organizar el trabajo ha hecho que los centros de negocios adapten sus servicios para poder cubrir las necesidades de los emprendedores. Por eso, los centros de negocios suelen ofrecer servicios distintos respecto al alquiler de despachos:

Los centros de negocios suelen tener espacios destinados al tradicional despacho individual, así como opciones más flexibles para quienes tienen necesidades distintas: oficinas compartidas e incluso alquiler de despachos por horas o de otros espacios como salas de reuniones o aulas de formación.

En resumen, ya no podemos seguir viendo el despacho o la oficina como un espacio que alquilamos o compramos sino que debemos entenderlo, más bien, como un servicio que contratamos junto con múltiples ventajas añadidas que nos pueden ayudar a optimizar nuestro tiempo de trabajo.

Esta entrada también está disponible en: Catalán